Papa, pan, imposible no hacer esa mezcla

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Soy andino y creo que lo primero que aprendí a comer fue papa y mantequilla, una combinación que me recuerda de niño viendo a mi papá muy de mañana en la cocina limpiando papas y tirándolas en una olla con agua hirviendo. Al rato llegaba mi mamá regañándolo porque no le quitó la concha a las papa. Nos sentábamos en la mesa, la ponchera de papas en el medio, un pipote de mantequilla y una ruma de queso de año, olor a café, en frente de mi plato, un vaso de malta con leche bien fría; risas, regaños, Fórmula 1, y quien sabe que otra cosa. Así fueron los inicios de domingo en mi casa cuando niño.

Como siempre lo he dicho, soy un hombre de maíz. El pan llegó a ser parte de mi vida por una mera casualidad. Que ahora vivo de él es una historia que les contaré en otro momento. 

Mezclar estos dos ingredientes no me fue tan obvio, hasta que leyendo y jurungando los limites de las técnicas panaderas, se me ocurre hacer un pan de papa.

Receta con masa madre

  • 870 g harina de trigo
  • 50 g manteca de cerdo
  • 600 g puré de papa sin sal o algún tipo de alió
  • 170 g agua
  • 26 g sal
  • 80 g azúcar
  • 260 g masa madre natural

Receta con levadura

  • 1000 g harina de trigo
  • 50 g manteca de cerdo
  • 600 g puré de papa sin sal o algún tipo de alió
  • 300 g agua
  • 26 g sal
  • 80 g azúcar
  • 1 g levadura liofilizada

Este es un pan sencillo de lograr, solo hay que tener paciencia, mezclar todos los ingredientes (menos la sal), amasar hasta que se logre una mezcla homogénea y dejar reposar por unos 30 minutos. Agregar la sal, amasar hasta que se integre y dejar reposar otros 30 minutos. Hacer la prueba de la venta o la prueba del “culito de bebé.” Si todo va bien, proporcionar en el tamaño que más te guste, si no, hacer otro ciclo de amasado.

Este pan es excelente para hacer hamburguesas o perros calientes. Si gustas hacer panes para este fin, recomiendo un peso de 120g por cada pieza de pan, dejar fermentar hasta que duplique su volumen, calentar el horno a lo más que se pueda (230ºC), hornear por 20 minutos (o hasta que empiecen a tomar color) y luego bajar la temperatura a 180ºC por 10 minutos más.

Dejar enfriar y, ¡voilá! A disfrutar con una buena salchicha o una rica hamburguesa.

Publicado por Pan Comido

Loco de carretera, ingeniero, amante del café, hablador de paja olímpico

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